Mi gordo era el chico que por diversos motivos lo dejé en espera para irme en otras aventuras, después de varios meses hablando y contándonos hasta la vida sexual. Anoche le dije que sí y salimos a un pub de Bellavista. Rica comida, rica compañía, lindo el lugar.

El alcohol hacía su efecto y a una ya se le empieza a salir lo señorita con insinuaciones que solo mi cabeza creía ver, una cosa condujo a la otra, hasta que un beso dio el pie para continuar en otro lado. Así que decidimos buscar un motel pero como solo teníamos referencia de uno u otro. Comenzamos a buscar en la web y nos apareció una App para IPhone y Android llamada MOTELNOW. La descargamos y para sorpresa nuestra, nos mostraba Moteles cercanos a nuestra ubicación. Conocíamos un poco de Moteles Apolo, pero nunca habíamos ido… Ya oh, juntos no habíamos ido ahí, pero me hice la que no cachaba. El más cercano según la referencia de la App era Motel Apolo, ubicado en Vicuña Mackenna e hicimos una reserva, que nos daba un tiempo de media hora para llegar y no perder nuestra soñada habitación para ser felices un rato… El tiempo suficiente para tomarnos el último trago, los últimos besos decentes y caminando no más, por qué bastante cerca que estábamos.

Llegamos al lugar, una casa antigua de estructura firme nos hacía el ingreso al lugar, ahí una gentil mucama nos llevó a una recepción… Ayyy es que me sentía ya en el cielo, cachaí lo que es que te lleven a una recepción privada, con asientos, cortinas. Me sentía como en un tribunal, pero tendría que yo declarar después a puertas cerradas. Eso excitaba más y te daba para aún más fantasías en ese lugar. Una chimenea inmensa frente a nosotros insinuaba que todo sería perfecto. Y como nosotros ya llevábamos nuestra reservación, nos atendieron maravillosamente.

MotelNow había hecho lo suyo, sin mayor espera y sin rebote de no haber encontrado nuestra habitación soñada. Los precios eran los que figuraban ahí, al igual que las fotografías del lugar. Una tina de Hidromasajes nos esperaba, una cama matrimonial de ensueño de esas que de cabra chicah Tocopilla te da por probar saltando arriba de ella y cachar como sonaría cuanto estuvieses arriba de ella con el guapo acompañante.
La Mucama nos pidió como se debe el carnet y con los nervios mostré el carnet de mi hija, en vez del mío… Planchaaaaaaaaa, solo a mí me pasan esas cosas. Solucionado el tema, la mucama cerró por fuera y ese momento fue solo nuestro. 3 horas de diversión, películas, tina para relajarnos y una cómoda cama nos jugó a favor para decir continuar en una próxima oportunidad. Y como conclusión dijimos:
Ya que yo no quiero ser la princesa de cuentos y tú quieres se mi caballo galopante de mis historias, te invito a que hagamos nuestras rutas moteleras en busca de nuestro castillo. No repetiremos castillo, ni reino. Iremos buscando uno nuevo para cada deseo carnal que nos peguemos. Y después de cachar que la App nos dio un buen resultado en nuestra primera incursión sexual, decimos hacer nuestra MotelNow!

 

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>